Ya teneis la enmiendas de suelo completas y cómo se deben calcular y funcionan en las calculadoras. . Fallo o error me mandais un menaje en contacto. Si quieres invitación para usar herramientas mándame un mensaje en Linkedin.

Campo Aplicado

¿Por qué existe esto?

Porque el conocimiento agronómico se queda demasiadas veces en el manual y no llega a las siete de la mañana, delante de un cabezal de riego, mientras ves una combinación alquímica (que no creías posible) y hay que decidir. No has terminado y recibes una llamada de que tienes que hacer no sé qué certificación, del obscurantismo para venderle dos palets a un cliente. Esto es lo que hay detrás, sin letra pequeña.

Cero tracking Sin analítica de ningún tipo, sin publicidad, sin perfiles. Menos tracking que la T.I.A. No me interesa ni debería interesarle a nadie.
Básicas gratis, siempre Herramientas que no encuentras en otro sitio ni pagando. Y van a seguir siendo gratuitas.
Nacidas en finca Cada cálculo salió de un problema real, con un productor o compañero esperando respuesta.
Del campo a la decisión técnica Flujo del trabajo técnico agrícola desde el contexto territorial y la medición hasta el cálculo, el manejo y el registro TRABAJO AGRONÓMICO APLICADO Del campo a la decisión técnica Volviendo a lo básico 01 Contexto territorial SIG y parcelario Explotaciones y campañas Cultivos e instalaciones Visitas, fotos y notas 02 Medida y diagnóstico Clima y sensores Agua, suelo, hoja y fruto Muestreos y analíticas Fitopatología 03 Cálculo agronómico Riego, ETo y FAO 56 Nutrición y fertilización Mezclas y soluciones Diseño y calibración 04 Manejo y ensayo Plagas y sanidad vegetal Control biológico Ensayos y fenotipado Calidad y producción 05 Registro y criterio Cuaderno e informes Historial y trazabilidad Artículos y tutoriales Criterios a la vista Una sola base de trabajo Quedarse con lo que aporta una mejora. DATOS, CÁLCULO, DECISIÓN Y REGISTRO

Preguntas del sitio

¿Por qué existe esto?

Porque el asesoramiento técnico en campo mejora cuando el cálculo, el dato y el diagnóstico dejan de ser el cuello de botella, eso siendo optimistas, porque la mayoría de veces esos tres ni se ven juntos. Buena parte de lo que sabemos se queda en el paper al que ni puede acceder el 95% de la población, en el manual o en la hoja de cálculo de alguien, y no llega al trabajo diario de quien tiene que decidir.

Todo lo que hay aquí salió del campo y vuelve al campo: cálculos que antes se hacían en una hoja suelta, diagnósticos que dependían solo del ojo y datos que se perdían en una libreta. La idea es hacer accesible lo que ya existe para que el trabajo de cada día sea un poco mejor.

Digitalización agrícola: datos recogidos y herramientas usadas
Comparación entre la recogida de datos en explotación y el uso de herramientas digitales de manejo en la agricultura española, según el Observatorio de la Digitalización del Sector Agroalimentario Español de 2024.
¿Tracking?

Ninguna. No hay analítica de terceros y tampoco propia: ni Google Analytics, ni una alternativa autoalojada, ni píxeles, ni mapas de calor. Sin publicidad, sin perfiles de usuario y sin venta de datos. Simplemente trabaja y disfruta las herramientas.

Lo único que hay es el panel de cuentas: tu registro y lo que tú decidas guardar en las herramientas, que es exactamente lo que hace falta para que esto funcione. Y cookies técnicas: mantener la sesión, proteger el sitio y recordar preferencias como el modo oscuro. Aquí hay menos tracking que en la T.I.A., y está todo contado en la política de privacidad.

¿Por qué hace falta registro si las herramientas son gratuitas?

Porque ya hay menos personas reales en internet que máquinas. Triste realidad.

Todas las herramientas son código complejo que se procesa internamente en el servidor dedicado. Esto no es el típico sitio que te encuentras en Google, en el que lo único que quieren es que entres para pillar datos y ofrecerte herramientas cutres. Es más seguro así, pero también cuesta: cada cálculo es complejo y consume capacidad de procesado. Y hay bots intentando usarlas todo el día, a mi costa. El registro es la forma más simple que he encontrado de separar a quien trabaja en el campo de un robot que solo quiere quemar recursos.

¿De verdad es gratis?

Sí. Ya me habría gustado a mí tener algo así cuando empecé y no tener que tirarme horas, años, para luego darme cuenta de que muchas cosas ni se hacen de forma crítica. Hay que facilitar el trabajo a los asesores, y algo hay que contribuir entre todos para que esto mejore. Si no, volvemos a las de antes, cada uno con su pellejo. Las herramientas básicas son gratuitas y lo van a seguir siendo: si fuesen de pago, yo nunca me lo habría podido permitir cuando empecé, y ni todo el mundo tiene recursos ni todos vivimos en el mismo sitio.

¿Puedo ayudarte a pagar el alquiler y el mantenimiento del servidor?

Sí, y se agradece de verdad. El servidor es dedicado, los cálculos son pesados y se paga todos los meses (lo ideal sería un contrato anual, pero no puedo permitírmelo). Los precios, con la escasez de memoria y de chips que ha traído la IA, están como no se habían visto nunca. Todo va a lo mismo: mantener en pie las herramientas gratuitas y seguir desarrollando las que faltan.

Dicho esto, solo si puedes permitírtelo. Y no cambia nada de lo que ves. No hay versión de pago, ni acceso extra por contribuir, ni se lleva cuenta de quién ha puesto qué. Las mismas herramientas gratis para todos, contribuyas o no.

¿Tengo acceso a todas las herramientas?

Depende del grupo y del nivel de acceso de tu cuenta. Intento que las básicas, que ni encuentras en otros sitios pagando, ni las vas a encontrar, estén disponibles completamente gratis, y lo seguirán estando, además de las nuevas que van saliendo del desarrollo y mejoras.

Los productores y las empresas con los que trabajo tienen acceso a herramientas avanzadas y a servicios específicos, porque son las que uso con ellos en su explotación. Es la ventaja de tenerme trabajando en tu empresa.

¿Vendes acceso a las otras herramientas?

No. Las herramientas que tengo aparte son para uso propio o para las empresas y compañeros con los que trabajo. Algunas son muy específicas. Otras, como las de genética o diseños experimentales, son para investigadores, porque las comerciales son Excel glorificados, y para usar esas estás mejor usando Excel propios. Las donaciones online de la página principal ayudan a que pueda dedicarle más tiempo, terminar las previstas y poder además meter otras más complejas.

¿Se ofrece soporte?

Para errores que detectes, sí, y para todos los usuarios: si algo falla, avisa y se arregla. No puedo responder cientos de correos preguntándome por qué el ácido da ese número, o el nitrógeno.

La formación agronómica, de las herramientas y de cómo aplicarlas al trabajo real, va con el asesoramiento en finca y las ganas de aprender que tengas, no con el sitio.

¿Qué tipo de herramientas hay?

Bastante variadas, y todas agronómicas y a nivel profesional. Fertirriego y nutrición vegetal (soluciones nutritivas, cálculo inverso por CE objetivo, abonos líquidos, balance de abonadoras, calibración de inyección), diagnóstico nutricional avanzado, análisis de agua de riego y mezcla de aguas, análisis e interpretación de suelo, fertilización orgánica y extensiva.

También sanidad vegetal con grados-día y fenología de plagas sobre datos de estaciones climáticas comerciales y oficiales, consulta de productos fitosanitarios, ETo y diseño de riego, densidad de plantación, cuaderno de explotación, fenotipado y ensayos con diseño y análisis estadístico completo con API, y dos SIG propios (web y móvil) integrados con el parcelario SIGPAC.

¿Puedes hacer tal o cual herramienta?

No atiendo solicitudes. Las herramientas que hay existen porque son útiles, porque no están en otro sitio y porque cumplen su función. Aun así, acepto sugerencias e ideas: si son viables, puede que algún día las haga.

¿El SIG móvil es el mismo que el SIG integrado de este sitio?

No, son distintos, aunque los dos son un SIG completo. El SIG móvil es una aplicación independiente, con código propio tanto para rendimiento y funcionalidades como para módulos agronómicos y de gestión, que intenta cubrir la parte técnica que necesita un técnico en campo, y además funciona sin conexión: fotos, análisis y el asesoramiento en el mismo sitio. El SIG de la web va integrado con los datos del sitio y da acceso a muchas herramientas, capas propias y procesado geométrico. No es un visor: es un SIG de verdad, personalizado y modificado por mí.

¿Por qué tienes un SIG propio? ¿No es mejor usar uno de los conocidos?

Porque las alternativas comerciales son disparatadas: ofrecen poco a precio de mucho y sinceramente ninguna da la talla para lo que necesita un técnico en una empresa que va saturado. Vivir a base de formularios es peor que no tener nada, porque sin ellos al menos eres más productivo. Hoy hacen falta muchas herramientas a la vez y los SIG de móvil desgraciadamente se quedan en prototipos con máscara comercial y servicios SaaS. Por eso llevo años desarrollando el mío.

Para que os hagáis una idea, tiene más del doble de código que el mejor SIG que podéis encontrar hoy en móvil. Funciona sin conexión, no hay suscripciones y va por su cuenta, pero mantiene compatibilidad con QGIS, así que puedes trabajar en uno u otro y pasarte las cosas. El motor está optimizado en C++ y maneja los hilos de las capas de forma asíncrona, cosa que no hace ningún otro, que es otro asunto: permite niveles de datos y teledetección muy, muy superiores a los que ofrecen instituciones y muchas empresas, y con cientos de miles de entidades rinde mejor que QGIS de escritorio.

¿De dónde sacas las fuentes de cada cosa?

De bibliografía publicada, de normativa y datos oficiales y de lo que mido yo. Muchas veces te encuentras inconsistencias monumentales en datos, por ejemplo la materia seca: es algo ya cómico cómo los estudios a la misma temperatura tienen diferencias de más del 300%, incluso en los mismos órganos, y así no hay forma. Las extracciones y los repartos por órgano salen de trabajos concretos, medias mías, con su cultivo y sus condiciones, no de una media redonda que circula por internet ni de trabajos que se asumen aplicables cuando no lo son y de los que nadie sabe de dónde salieron.

Cada herramienta enseña con qué supuestos trabaja. Con los años, muchas cosas las he desarrollado yo a base de estudios y esas no se indican o se indican de forma genérica, porque al final muchas requieren otro enfoque local o aplicado. Cuando para un cultivo no hay dato, se queda vacío y se dice. Si algo no cuadra con tu zona o tu variedad, escríbeme con el dato y la referencia: se revisa y se corrige. En las herramientas normalmente permito modificar casi todo, porque esto es para técnicos, no para alguien que viene a una visita guiada.

¿Por qué tus herramientas tienen funciones que he leído en un libro que no se deben hacer?

Porque esto es para técnicos. Aquí no hay un cliente al que contentar con la aplicación más fácil posible para que pague. Es para asesores que saben lo que hacen, y hay casos de manejo en los que se puede hacer lo que en otros no.

Quiero aprender bien de todo esto, ¿por dónde empiezo?

Por el agua. Un análisis de agua de riego entendido de verdad, después el suelo o el sustrato, luego las soluciones nutritivas. La mayoría de los problemas de fertirriego que veo en campo vienen de un agua mal leída y mal usada, no de una fórmula mal calculada, porque eso lo único que hace es propagar los errores. En el momento en que te des cuenta de que los cálculos de un plan de abonado son más y muy diferentes a lo de las extracciones, y en muchos casos un sinsentido, entonces ya vas por el camino correcto.

Y con datos tuyos delante, no con ejercicios. Estos ayudan, pero al final trasladar lo que ves a algo que puedas manejar es algo muy potente y facilita mucho el aprendizaje. Coge una analítica que ya tengas, pásala por la herramienta, mira los supuestos que muestra y compáralo con lo que venías haciendo. Ahí es donde se aprende, y al contrario de lo que dicen los que venden formación y no conocimiento, lo que hay que aprender cuesta. La mejor forma es cuando usas cosas que no sabes y tienes que pararte a preguntarte por qué, cuando el número no coincide con lo que esperabas y hay que averiguar de dónde sale.

¿En qué idiomas está el sitio?

Español e inglés.

¿Quién está detrás?

Ismael Maldonado, ingeniero agrícola colegiado. Trabajo a diario en campo haciendo asesoramiento integral y consultoría de ingeniería agrícola en horticultura intensiva de Almería, especializado en fertirriego y nutrición vegetal, con laboratorio propio para diagnosticar con base analítica. Sí, has leído bien: no voy a esperar semanas a que me diagnostique algo un laboratorio, cuando puedo hacerlo yo el mismo día. Productor contento y servicio que gana la empresa.

Esto no es el proyecto de un departamento, ni hay financiación ni fondos: es el trabajo de una persona que asesora, calcula el tiempo que pierde haciendo lo mismo y luego lo convierte en herramienta. La trayectoria completa está en Acerca de.

¿Cómo usas tu laboratorio de diagnóstico y fitopatología?

Desde que empecé vi una necesidad imperiosa en mi trabajo: saber si esto es tal plaga o la otra, aplicar el fungicida correcto en ese momento y no 3 semanas después o a ciegas, y reducir tratamientos preventivos que son un gasto y un problema para el cultivo y el medio ambiente.

Saber deficiencias, saber si ha habido cavitación interna que ha dañado los haces vasculares de la planta, ver el efecto de productos sobre organismos que muchas veces son resistentes, o el comportamiento real de hongos entomopatógenos en base a humedad, residuos y espectro lumínico, que da sorpresas entre lo que te cuentan y lo que ves. Para ello necesitas los equipos, el conocimiento que va viniendo y las ganas. Es algo que para mí genera una necesidad, lo cual tiene un impacto directo sobre la calidad del servicio técnico. Al fin y al cabo el profesional soy yo para dar el buen servicio. Por eso lo considero una parte integral de mi trabajo incluido conmigo en la nómina, así sea mío. No veo cómo se puede sustituir esto para decisiones informadas y sostenibles, pero igual es cosa mía.

Preguntas frecuentes que me hacen

Me han dicho que calcular abonados es perder el tiempo.

Lo escuchas más de técnicos que de agricultores, lo cual ya dice mucho de la gravedad del tema. Muchas veces es simplemente consecuencia del problema de fondo de la agricultura: el conocimiento es local y requiere adaptarlo al sistema productivo. Eso muchas veces significa que con irte 200 km has cambiado totalmente de sistema productivo, por lo que la aplicabilidad de las cosas que se enseñan y se ven no es la misma. Genera complejidad, hartazgo y al final la sensación de que, si aplicas x, y, z del remix de cosas, estás mejor sin hacer nada. Eso lo dice quien echa lo mismo todos los años y a eso lo llama experiencia. Calcular no es rellenar una tabla: es saber cuánto entra, cuánto se lleva el cultivo y qué queda en el suelo, y cuándo se debe o interesa ir en la línea o a un lado u otro. El que no calcula también está decidiendo, solo que a ojo y sin poder explicar por qué.

Y luego está la factura. Un 5% de rendimiento se pierde fácilmente con usar 3 aplicaciones de fungicida inadecuadamente. Un 10% de rendimiento se gana normalmente con una nutrición y un control buenos del cultivo, eso en un invernadero es mucho dinero. Al contrario de lo que se dice todo el rato de la mano de obra, los insumos en los últimos años se han llegado a duplicar y triplicar: no son partidas pequeñas, sino uno de los gastos más importantes. De más, es dinero tirado, sales que se acumulan y nitratos que acaban donde no deben. De menos es producción y calidad que ya no recuperas. Se tarda menos en calcularlo que en discutir si hace falta. Imaginad que sois un productor o una empresa y el técnico que contratáis ya de por sí os dice: «vas a perder de media un 10% de rendimiento porque no pienso controlarle la nutrición al cultivo». Qué buen comienzo, sin duda.

¿Esto es agricultura 1.0, 2.0 o 5.0?

Ninguna. De hecho, si me preguntas, ya ni sé qué era cada una. En un mundo competitivo está bien para ganar share, pero aquí no tengo que ganar ningún share. Si se tiene en cuenta el decrecimiento de la velocidad de implementación de tecnologías, si se hubiese mantenido la velocidad de hace años estaríamos de otra forma, pero no: muchas cosas que hoy hacen equipos nuevos las puedo hacer con equipos de hace 20 años, literal, de los que hay en fincas. Hay que cambiar la visión. La tecnología debe ser asequible, pero también útil y con impacto. Sin ese impacto es otro gasto más. Si me obligas a ponerle etiqueta, tiras del hilo de dos cosas y apareces otra vez en los investigadores de agricultura de 1960 a 2000, que total, seguimos con casi lo mismo. Esto sigue siendo agronomía de siempre con los medios de ahora: medir, calcular, decidir y dejarlo anotado.

Lo que cambia con los años son los medios, no el criterio. Un balance mal planteado no mejora porque el dato llegue por sensor: medir malamente te lleva a peores decisiones que no medir. Juzga una herramienta por lo que calcula y por los supuestos que te enseña, no por la versión que diga tener.

¿El futuro de los invernaderos es la tecnología?

El futuro es el manejo. La tecnología ayuda cuando es rentable y estorba cuando solo genera costes, se aplica mal o te tiene haciendo clics. Un invernadero parral, con ventilación casi nula y agua sin controlar, no se arregla llenándolo de sensores: si no adaptas las mediciones y el manejo, se queda igual, pero con gráficas.

Lo que sí cambia las cosas es medir donde importa y actuar a tiempo, con el dato al lado de la decisión y no en un informe de tres semanas después. Primero lo que sostiene al cultivo, clima, agua, suelo y sanidad, y después lo que lo mide.

¿Por qué volver a lo tradicional, como las prácticas ecológicas, exige más conocimiento técnico?

Porque cuando se impuso un solo camino, hace años, se quedaron atrás muchas prácticas que eran adecuadas y con ellas el criterio para aplicarlas. Se ve esto solo como un negocio y no como un modelo productivo, y ahí hay atrofia y falta de ganas. Hoy hay más información y de muchas de esas prácticas ya se sabe si tienen justificación o no. Que algo sea tradicional no lo convierte en bueno: volver a las producciones de antes con los costes de ahora es lo que no cuadra. De ahí la importancia de técnicas y manejo nuevos que unan las dos cosas, porque la sostenibilidad tiene que ser rentable. Si no, nos cargamos el sector.

¿Esto lo has hecho con IA?

La agronomía no. De hecho, la mayoría de herramientas estaban en una versión más primitiva desde hace ya bastantes años, antes de estas IA con modelos de lenguaje. Los criterios, las ecuaciones, las referencias, los valores y los algoritmos que hay detrás de cada herramienta salen de mi trabajo en campo y de la bibliografía que manejo, y los reviso uno a uno contra casos reales antes de que entren aquí. Un modelo no ha estado nunca a las siete de la mañana delante de un cabezal, ni sabe de dónde sale un dato de extracción ni por qué ese dato no vale para el cultivo de al lado.

Para escribir código sí la uso, sobre todo para revisar, para la sintaxis y para cosas repetitivas en las que te tiras más tiempo. Un sitio de este tamaño con interfaz no sale a mano: la alternativa sería tener los cálculos en bruto en los scripts y programas que tenía, que asustan. Me permite lo que siempre digo de la accesibilidad: una forma organizada de ofrecer cosas que ya tenía y que hago. La IA tiene también desventajas enormes. Su conocimiento es puramente lo que cree que pone en un artículo y lo que te suelta cuando le preguntas es lo de ese artículo. En muchos casos esto deriva en que se aplique lo genérico y volvamos a los tiempos de antes, cuando se aplicaba lo literal, que en agricultura no funciona por la variabilidad de los sistemas. Por no hablar de que, si le metes cosas que se contradicen, las IA nunca quieren decir «no lo sé», y ese es su mayor fallo. Todo eso acelera la parte mecánica. Lo agronómico no lo decide y no debería.

¿Alguna de tus herramientas usa IA?

No, ninguna la usa para calcular. No hace falta: hoy por hoy la IA es la herramienta equivocada para casi todo esto. Con el tiempo cambiará, pero el problema de fondo es la falta de algoritmos útiles aplicados a la agricultura (algo que no es nuevo), y eso no se arregla con una IA, sino modelando, ensayando y comprobando. Sin experiencia detrás es imposible por mucho que te ayude la IA.

¿Por qué eres crítico con la IA si la usas?

Porque seguramente sea lo de en casa de herrero, cuchillo de palo. Sé cómo funciona por dentro (al menos lo básico) lo que hoy llamamos IA, que en realidad son modelos de lenguaje. Tengo un motor de inferencia personalizado para adaptarlos a mi sistema y a mi stack y hacer con ellos lo que quiero, que suele ser indexar, asociar y tareas repetitivas. También tengo un modelo al que le he hecho post entrenamiento y sabe llevar la contraria y decir lo que piensa cuando le pido que compare datos en vez de decir que sí a todo. No escribo textos con IA, ni le pregunto cosas, ni genero imágenes. Como mucho, algún diagrama. Fiarse de lo que contesta un modelo, aunque sea el mejor, depende de las variables: con pocas seguramente acierte, pero en cuanto hay variables distintas que además se relacionan entre sí fuera del objetivo, eso es demasiado para la IA de hoy, aun así te responde con una falsa sensación de seguridad, aunque la tengas en un sandbox y consulte tus fuentes directamente o a través de bases de datos vectoriales.

Ese es el peligro. Hace un año las alucinaciones llamaban la atención y daban muy mala imagen. Ahora es peor, porque las han camuflado: se han reducido, pero siguen ahí, y ahora tienen el aplomo de un tonto informado cuando algo no aplica o no procede. El modelo tiene que dar una respuesta y si no encuentra nada mejor te da la que se va por la tangente. Así, quien consulta sin respaldo ni contraste acaba montando desastres, o aplicaciones que cree correctas porque nunca ha mirado el código ni los supuestos.

¿Merece la pena dedicarse a esto en campo y calcular cosas, si un ingeniero que no hace esto cobra más?

Para que haya ricos tiene que haber pobres, seguramente. En campo se paga poco para lo que se exige y para la responsabilidad que se firma, quien diga lo contrario no está pisando finca. Mejor saberlo antes de meterse que descubrirlo después. Yo siempre digo que esto, parecido a los veterinarios, es vocación: trabajar mucho y con lo justo, que muchas veces ni es justo. El que no la tiene se da cuenta rápido y busca cosas más tranquilas.

Aun así merece la pena si esto te gusta: decides sobre cosas vivas, ves el resultado de lo que recomiendas y ningún año se parece al anterior. Y parte de que se pague mal es por el sistema. Cuando se propicia ese asesoramiento a golpe de BOE, la necesidad pasa de ser algo de productividad por rentabilidad a algo obligado que igual afecta a mi rentabilidad: tengo técnicos porque lo dice la ley, no porque me sean útiles. También pasa en el sector comercial, donde con tanta competencia todo el mundo ofrece asesoramiento, que muchas veces es más bien una conversación cada dos o tres semanas. Te encuentras agricultores con cinco técnicos y ninguno que lo haga de verdad.

¿Hay diferencia real entre unos insumos agrícolas y otros?

Más de la que se piensa, y eso me incomoda. Ni los fertilizantes son iguales ni los productos tampoco, y con los insumos microbiológicos, que es hacia donde vamos, probar la eficacia real es todavía más difícil. La diferencia no está solo en el coste, sino en la composición. Parte del problema es que las empresas no saben poner en valor sus productos ni explicar por qué destacan: te encuentras compañías con mejores productos, que además les cuestan más, ganando menos que otras cuando debería ser al revés. La venta técnica de verdad casi ha desaparecido, y es técnica no por el título del vendedor, sino porque lleva acompañamiento detrás. Cada vez hay menos de eso y más casos de no molestarse ni en seguir el producto. Y si no le das valor, el técnico o el productor acaban pasando tanto del producto como del comercial.

¿Sirve para todo el mundo?

Sí. El sitio está enfocado a España y a la producción intensiva, pero la agricultura como base es la misma en todas partes y el fertirriego es el que es. La diferencia está en que hay decisiones que se aplican con otros criterios técnicos, y a veces más allá de los técnicos, según la situación socioeconómica de cada sitio. He añadido a las herramientas funciones como control automático de alcalinidad, cosas que en la mayoría de España no usaríamos.

¿Qué diferencia hay entre diagnosticar y aplicar a una plaga concreta, y usar algo generalista?

A veces no tiene mucho impacto y otras, mucho más de la cuenta, especialmente en la detección temprana. En enfermedades fúngicas es muy común el uso de fungicidas de amplio espectro, pero muchas veces incluso esos fungicidas tienen eficacia muy diferente según cultivo y los hongos. Hay muchos casos de seguir aplicando productos fungicidas que endurecen, añaden materias activas o paran forzosamente los transportadores de electrones, con consecuencias inmediatas y encima aplicas varias veces y el problema apenas se va porque no se ha identificado el hongo correctamente, cuando con el producto adecuado se podría haber hecho a la primera. Esto es más importante cuando se usan hongos entomopatógenos en biocontrol, ya que los fungicidas son muy residuales.

¿Es correcto el diagnóstico visual de carencias o virus?

En un libro o lección te dirán que no, y tienen sus motivos, pero la realidad depende. La mente funciona de forma compleja: reconocemos patrones de forma inconsciente. Cuando vas a un cultivo y tienes su contexto, lo que podría ser «a esto le falta x» se puede reforzar de forma clara con ese contexto de qué se ha hecho, experiencias pasadas, casos que has visto, etc. Todo eso viene de golpe y es también lo que ayuda a poder acertar más con la experiencia. Pero sigue teniendo dos puntos flojos: primero, que dependes de la experiencia y el conocimiento; segundo, que no tener variables o no considerar alguna te puede llevar al camino erróneo. Por eso todos dicen analizar. Sobre esto, nadie analiza todo siempre: a veces solo cuando es necesario, otras de forma continua, que para seguimientos es algo necesario, porque hay mucha rentabilidad en juego y el coste al final es nada. Pero a mí me ha pasado, y a todos: creer casi seguro que es algo y luego, tras analizar la planta, la solución nutritiva, etc., ver que era otra cosa.

Es el riesgo que corres con el ojímetro y la experiencia: si te falta algo importante del contexto, es cuando vienen los errores que cuestan dinero.

¿Cómo sabes todo esto?

Frecuentemente me preguntan esto, que soy un caso raro porque no hay mucha gente que mezcle de esta forma el campo y el asesoramiento, principalmente, con lo digital y tecnológico. Pero haberlos, como se dice, haylos: simplemente mucha gente prefiere dedicarse a una cosa o a la otra, o a ninguna. Como todo, no hay ningún misterio: todo lo que aprendo es porque tiene implicación sobre lo que trabajo, es tiempo y ganas: aprendiendo, leyendo, hablando con compañeros, probando cosas en campo, contrastando opiniones. Siempre hay que ver las cosas de forma crítica, lo mío incluido.

¿Sabes programar?

Sí, desde hace años. Nada especial, simplemente para hacerme herramientas. La IA me permite ahora hacer interfaces mejores porque nunca le he querido dedicar el tiempo a eso, ya que lo que programo es de utilidad directa para el trabajo técnico.

Quiero dedicarme a la agricultura digital, y no es por moda. ¿Qué me recomiendas?

Si de verdad quieres dedicarte a la agricultura digital, empieza primero por la agricultura y luego lo digital. Hacerlo al revés es lo que nos lleva a la situación en la que estamos: todo el mundo puede decir que hace agricultura digital, pero pocos pueden decir que hacen agricultura Y digital. Esa es la idea.

¿Recomiendas fuentes donde aprender cosas interesantes?

Sí, he hecho una página con libros, manuales y bases de datos agrupados por tema.

¿Qué opinas de la tendencia a especializarse en cosas muy concretas?

Por un lado es entendible desde la perspectiva del mundo laboral, pero por otro eso no se sostiene: tiene rendimientos decrecientes, y muy rápido. La especialización del tipo «quiero alguien que tenga 6 años de experiencia en tomate cherry, variedad no sé qué». Seguramente no sea buena idea ni para ti ni para la empresa ir así, porque unos pierden la flexibilidad de tener trabajadores que se adaptan a cosas y más experimentados.

Estamos en época de cambios de planes, reestructuraciones, adquisiciones y ver dónde encajan los trabajadores con los productos o servicios que se ofrecen. La flexibilidad y conocimiento horizontal son algo útil y casi de supervivencia para evitar sustos. Pienso que desaprovechar una profesión como la ingeniería haciendo cosas tan específicas es malo para todos: creamos una serie de profesionales que luego a las empresas no les cubren necesidades nuevas ni pueden colocarse en otros sitios.